La historia de la humanidad es la historia de personas que se mueven. Las sociedades se construyen y reconstruyen con flujos de población que hacen crecer economías y culturas. Hay personas que viajan buscando refugio, una vida con menos estrecheces y más oportunidades profesionales, y también hay personas que se mueven cada día para hacer del mundo un lugar más justo, donde las fronteras no se conviertan en fosas comunes.

Porque la migración no sólo es un derecho, sino una respuesta global a muchos de los problemas de nuestro tiempo.

 ¿Qué significa migrar? ¿Quiénes migran?

Una de cada 30 personas en el mundo es migrante.

En realidad, si piensas en esta definición de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), casi todas lo somos: una persona migrante es cualquier persona que se desplaza, o se ha desplazado, a través de una frontera internacional o dentro de un país, fuera de su lugar habitual de residencia. Si eres de un pueblo y te fuiste a estudiar a una ciudad, eres migrante. Si tu familia se ha trasladado temporalmente a otro país por una oferta de trabajo de tus padres, sois migrantes

Este es el relato visual de 20 años de desplazamientos hacia Europa a través del Mare Nostrum, visto a través de las lentes de los fotógrafos y fotógrafas seleccionados en el Premio Luis Valtueña.

1997

Asesinan en Ruanda a los cooperantes de Médicos del Mundo Flors Sirera, Manuel Madrazo y Luis Valtueña.
Asesinan en Bosnia-Herzegovina a la cooperante de Médicos del Mercedes Navarro.

Se crea el Premio Internacional de Fotografía Humanitaria en memoria de los cooperantes asesinados, como una invitación a la reflexión y el compromiso. Toma el nombre de Luis Valtueña por su profesión de fotógrafo.

2000

Matías Costa

Esta imagen fue tomada en las costas de Tarifa (Cádiz). Aunque la llegada de la primera patera a esta zona data de 1988, es en los primeros años de la década de los 2000 cuando el drama se hace especialmente patente. La insuficiente asistencia institucional obliga a los vecinos y a algunos efectivos de la Guardia Civil a prestar ayuda a las personas migrantes a título personal. Quienes aparecen en la foto vienen de Sierra Leona, huyendo de la guerra.

Más de 60.000 personas migrantes han perdido la vida en viajes peligrosos desde el año 2000.

2001

Andrés Carrasco Ragel

Tarifa, Cádiz. Entre 2001 y 2004 se registran las mayores llegadas de migrantes a las costas gaditanas (sólo serían superadas en número en 2018). En esta imagen, dos hombres subsaharianos sacan del agua a una compañera embarazada, exhausta tras el trayecto.

2002

Jordi Gratacós

En agosto de 2001, durante uno de los picos de llegadas de migrantes a España, dos centenares de ellos se concentran en una plaza en Barcelona reclamando opciones de acogida. Se registraron entonces episodios de brutalidad policial al intentar desalojarlos. Unas 60 personas fueron detenidas.

2003

Miguel Fernández Rodriguez

En las imágenes seleccionadas para el concurso, ésta es la primera vez que aparece la Guardia Civil socorriendo a migrantes. La foto fue tomada en Tarifa durante el verano de 2003, época en la que el flujo migratorio se ve aumentado por las favorables condiciones climatológicas. Aunque son muchos los que consiguen llegar, también es ingente el número de personas muertas en el mar.

Se calcula que unas 15.000 personas perdieron la vida en el Estrecho entre 1993 y 2003. Los cuerpos que el mar devolvió a las playas fueron enterrados en los cementarios de la zona bajo la leyenda “inmigrante anónimo”.

Aunque las pateras habían comenzado a llegar a Canarias en 1994 (sobre todo a Fuerteventura y Lanzarote), a partir de 2004 comienzan a arribar cayucos, embarcaciones de mucho mayor tamaño. De los primeros jóvenes saharauis, que alcanzaban las costas canarias en menos de 24 horas, se pasa a migrantes de Senegal o Conakry que tardan más de una semana en llegar a las islas, en embarcaciones en las que se hacinan hasta 200 personas. La mayor parte del flujo migratorio hacia España lo registran en esos años las islas, en detrimento del sur de Andalucía.

¿Por qué las personas dejan atrás sus casas y sus familias?
Pues solo por motivos muy poderosos:

1. Por una pobreza a la que no ven salida y porque en su país no hay trabajo.

Muchas personas migran para buscar un empleo o mejorar el que tienen. A menudo, quienes se embarcan en esta aventura necesitan mantener económicamente no sólo a sí mismos, sino también a sus familias.

2. Porque gobiernos totalitarios les persiguen por sus ideas políticas.

Las crisis políticas de ciertos países obligan a personas a exiliarse a causa de las amenazas que reciben de regímenes totalitarios. Es lo que está pasando en lugares como Nicaragua o Bielorrusia.

3. Porque profesan una religión o son de una etnia discriminada.

En algunos países, seguir determinada religión o culto te pone en peligro, como a los miembros del movimiento Falung Gong o los uigures en China. O quienes pertenecen a la etnia Rohingya, una minoría musulmana que vivía en Myanmar y que tuvo que huir al vecino Bangladesh al ser perseguida por el Gobierno. Este éxodo masivo de 700.000 personas fue calificado por la ONU como “limpieza étnica de manual”.

4. Porque son homosexuales, lesbianas, bisexuales o transexuales en países donde estas orientaciones sexuales están prohibidas y castigadas.

En muchos países estas personas se ven obligadas a escapar ya que la homosexualidad es ilegal y pueden ser condenados a pena de cárcel o incluso de muerte. Si no lo crees, mira este mapa.

5. Porque huyen de la guerra y de la violencia.

Cada vez hay más guerras y cada vez más personas huyen de ellas. Una media de más de 5 millones de nuevos desplazamientos cada año de producen escapando de la violencia. Eso significa que 15.000 hombres, mujeres, niños y niñas se ven obligados a abandonar sus hogares cada día porque sus vidas corren peligro.

6. Porque pueden ser víctimas de un matrimonio forzado o de la mutilación genital o porque no pueden expresar sus opiniones en libertad, entre otras violaciones de los derechos humanos.

Cada año, más de 3 millones de niñas en todo el mundo corren el riesgo de ser mutiladas, y la mayoría de ellas sufren esta práctica antes de cumplir los 15 años. También en España hay niñas en peligro, sobre todo cuando van de vacaciones a los países de origen de sus familias (menos mal que también hay profes, activistas, mediadoras, enfermeras y médicas que consiguen evitarlo).

7. Porque el lugar donde viven sufre los efectos de la crisis climática: inundaciones, sequías o tsunamis

En la última década, el cambio climático provocado por el ser humano ha creado un nuevo tipo de personas desplazadas a la fuerza: las desplazadas climáticas. Cada año hay más de 25 millones que buscan otro lugar para rehacer su vida a causa de los desastres naturales. Les llaman “climigrantes”. Incluso hay gente que tiene que huir de las islas en las que viven porque el aumento del nivel del mar las va inundando poco a poco, como en las islas Maldivas, Kiribati o Tuvalu.

2005

2005 es uno de los años que más intentos de entrada en España se registran a través de la valla de Melilla. Como respuesta, el Gobierno del momento desplegó al Ejército en el perímetro de la frontera y comenzó a elevar la vaya de tres a seis metros. Es la primera vez que aparece este contexto -incluida la espera en el monte Gurugú, en Marruecos, antes de intentar el salto- entre las imágenes seleccionadas en el premio Valtueña.

2006

Por primera vez aparece en las fotografías premiadas una entidad de ayuda humanitaria socorriendo a los migrantes en un naufragio. En la imagen, un voluntario de Cruz Roja reparte galletas entre un grupo de personas recién llegadas al puerto de los Cristianos, en Tenerife, el 20 de agosto de 2006, en plena “crisis de los cayucos”.

2008

Las imágenes más relevantes presentadas al Premio Luis Valtueña trasladan su foco desde las costas a las grandes ciudades, donde las personas migrantes encuentran dificultades de integración. Esta foto está tomada en marzo de 2008 en Madrid. Comunidades procedentes de países africanos, asiáticos, sudamericanos, etc, sobreviven entre grandes desigualdades sociales. La calle Montera es una importante zona comercial llena de personas que se buscan la vida en la calle.

2009

A finales de la primera década de los 2000, el mar Egeo, que separa Grecia y Turquía, se convierte en una de las principales puertas de entrada de las personas migrantes y refugiadas que intentan alcanzar Europa. Esta imagen muestra a las patrullas nocturnas marítimas y en su punto de mira, a quienes tratan de llegar a la costa.

2010

Jan Lieske

En 2010, el municipio italiano de Rosarno se hizo conocido por los disturbios racistas que se registraron allí, en un momento en el que muchos migrantes africanos sufrían explotación laboral en los campos de Calabria. De la noche a la mañana, se evacuó a 2.000 de ellos a otras zonas del país.

2011

Gabriel Pecot

En la imagen, inmigrantes sudaneses intentan abordar un camión en las inmediaciones del puerto de Patras (Grecia) para huir hacia otras zonas de Europa agarrados de sus bajos. Aprovechan los segundos en los que los camiones se detienen en los semáforos. La militarización del puerto y el control de la Guardia Costera y la Policía griegas obligan a las personas migrantes a buscar alternativas cada vez más peligrosas para continuar su camino.

2012

Eva Parey

Drama en Calais. El gobierno francés dicta órdenes de expulsión para cientos de migrantes originarios de Rumanía y Hungría. En la imagen, una familia que ha recibido la orden de expulsión atiende una llamada. Poco después fueron escoltados por la policía hasta la frontera belga. La noticia inquieta en los campamentos vecinos.

2013

Mingo Venero

Esta imagen forma parte de la serie “Silenciosa espera”, que muestra la estancia de varias personas migrantes a su paso por Marruecos. Algunas deciden permanecer un tiempo en el país norteafricano para conseguir algo de dinero con el que ayudar a sus familias, mientras esperan poder seguir su camino hacia Europa. En la foto, una mujer migrante es atendida en la Asociación de Lucha Contra el SIDA en Rabat.

2014

Con un cambio de perspectiva, esta foto rompe la estructura habitual de las imágenes que se venían difundiendo hasta el momento sobre la migración a través de la valla de Melilla. La imagen genera un contraste entre el mundo rico, representado por un reluciente campo de golf situado en la frontera y pagado con fondos europeos, y el mundo empobrecido e ignorado del que huyen los migrantes.

2015

A finales de 2015 el número de muertes se dispara en el mar Egeo. Las operaciones de salvamento se intensifican. La tendencia continúa en 2016, cuando la prensa bautiza al Mediterráneo como “el mar de los 5.000 muertos”. Ese año, Médicos del Mundo Francia y SOS Méditerranée fletan el buque Aquarius para prestar atención sanitaria en alta mar, barco que después pasará a gestionar Médicos Sin Fronteras. En la imagen, personas refugiadas de origen afgano y sirio desembarcan en la isla griega de Lesbos.

2018

Malick posa dentro de su habitación en un centro de atención temporal para solicitantes de asilo. Sontiene un retrato suyo tomado el 2 de agosto de 2016, minutos después de ser rescatado de las aguas del Mediterráneo. Su país, Gambia, es el más pequeño de África continental y sin embargo, es uno de los que generan mayor número de personas migrantes.

2019

Miembros de la familia lloran ante el ataúd de Zohra, cuyo cuerpo fue repatriado después de que perdiera la vida en el estrecho de Gibraltar mientras navegaba en un bote neumático para llegar a Europa.

En septiembre de 2019, el porcentaje de personas que identificaba la inmigración como uno de los principales problemas de España se elevó hasta el 15,6%, cuando en junio de 2018 era de sólo el 3,5%.

2020

La gente sigue un camino para entrar en Colombia ilegalmente, cerca de Villa del Rosario en el Norte de Santander, Colombia, una de las regiones más concurridas para los cruces de frontera. Las fricciones políticas entre ambos países dificultan la coordinación del paso de personas. Muchos aprovechan la oportunidad de pasar por caminos de tierra ilegales, pagando a las bandas colombo-venezolanas que controlan las regiones fronterizas.

Más de 82 millones de personas estaban desplazadas por la fuerza a finales de 2020.


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