Nazik Armenakian ©Piruza Khalapyan

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Entrevistas

Nazik Armenakyan: La fotógrafa de lo imposible  


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A Nazik Armenakyan le conmovió la realidad invisible de las mujeres armenias con VIH tras ser contagiadas por sus maridos y, aún a sabiendas de que se trataba de un asunto casi imposible de fotografiar, se armó con su cámara y retrató a algunas de ellas en su trabajo »Red Black White». 

Un trabajo que le ha valido el reconocimiento como finalista de la edición vigésima sexta del Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña, promovido por Médicos del Mundo. 

El punto de mira en los márgenes de la sociedad armenia 

La fotógrafa armenia, que desde el principio de su carrera ha puesto el punto de mira en personas y grupos que viven en los márgenes de la sociedad armenia, recuerda en conversación con Médicos del Mundo, que oyó hablar de la situación de estas mujeres en 2014. 

Desde entonces empezó a pensar cómo visualizar una realidad que le conmovió. «Era la primera vez -afirma- que me enfrentaba a algo imposible de fotografiar. Me llevó mucho tiempo encontrar una forma de abordar y presentar este tema para que pudiera ser visualmente fuerte a la vez que seguro, a fin de que las mujeres no pudieran ser identificadas». 

En el desarrollo de «Red, Black, White», explica la fotógrafa, jugó un papel crucial »Real World, Real People», que le facilitó ayuda tanto en la investigación como en el establecimiento de relaciones con las mujeres.  

«Confiaron en mí y me ayudaron a desarrollar el proyecto, proporcionándome información precisa y poniéndome en contacto con las mujeres», indica.   

Unas mujeres que viven una situación extremadamente dura, al conocer que están infectadas con el VIH. Muchas de ellas «tienen pensamientos suicidas o incluso intentan suicidarse. Es una situación difícil para todas las jóvenes armenias», señala Armenakyan. 

Un camino que no fue fácil para Armenakyan 

El camino no fue fácil, reconoce la fotógrafa, quien estuvo mucho tiempo buscando formas de retratar esta historia. «Probé muchas cosas, porque sentía la enorme responsabilidad de que estas mujeres no fueran reconocidas… Y hubo un momento en que me rendí… Las historias de las mujeres me devastaron; no quería fotografiar. Soy artista visual y para mí es muy importante que las fotografías cuenten la historia», rememora. 

No se dio por vencida y fue a finales de 2019 cuando retomó el camino. 

«En primer lugar, comprendí que necesitaba un espacio seguro. Alquilé un estudio y una vieja cámara de formato medio. Fotografié en película y en encuadres limitados. Decidí hacer fotos de mujeres con el rostro cubierto, pero mostrando algunos detalles abiertos, como las manos. También utilicé naturalezas muertas para reflejar y tejer sus historias», detalla. 

En las fotografías que componen este trabajo aparecen mujeres con sus rostros envueltos en velos rojos, negros y blancos. Todas ellas, sin desvelar su identidad, narran su desgarradora historia de cómo se contagiaron y las situaciones vividas tras conocer que son seropositivas ellas y muchas veces también sus hijos. 

Red Black White retrata también la vergüenza o las tradiciones  

El proyecto fotográfico «no trata sólo del VIH. Hay muchas capas dentro del tema relacionadas con cuestiones como la vergüenza, las tradiciones, la educación, la sociedad y el género», puntualiza la fotógrafa. 

Por ello, los velos y los materiales retratados hacen alusión también a esas cuestiones. 

Mujeres estigmatizadas por el VIH  

No obstante, la mayor preocupación a la hora de publicar el trabajo fue que se mantuviera oculta la identidad de las protagonistas, porque en Armenia existe «un enorme estigma hacia las personas seropositivas». En el caso de las mujeres, apunta Armenakyan, la sociedad las percibe como «mujeres de virtud fácil, y algunas piensan que es culpa suya». 

Consciente de que muy a menudo ellas se quedan con sus maridos «porque les quieren y les perdonan», Armenakyan se muestra esperanzada ante el hecho de que ha conocido a mujeres que luchan contra el estigma y que confían en que es «posible vivir con el VIH, tener hijos, trabajar, etc. 

Por último, la fotógrafa destaca que mientras las personas con VIH tienen acceso gratuito a tratamientos en el Centro Nacional de Enfermedades Infecciosas de Ereván, la capital de Armenia, hay «ciertas dificultades» en otras regiones del país, donde hay que resaltar la importante la labor de la organización «Real World, Real People». 

La fotógrafa armenia, quien asistirá el próximo día 3 de abril a la entrega del Premio Luis Valtueña en Madrid, declara sentirse «honrada» por su reconocimiento como finalista, al considerar que es también «una gran oportunidad» para presentase en España y dar a conocer su trabajo a un público más amplio. 

«Red Black White» será expuesto junto a las series de la ganadora del premio, la española María Clauss, y los finalistas Santi Palacios y Federico Ríos, en la sala de exposición de La Lonja de Arganzuela del Centro Cultural de la Casa del Reloj de Madrid desde el 4 al 27 de abril. 

Mercedes Bermejo

Serie Red Black White © Nazik Armenakyan
Serie Red Black White © Nazik Armenakyan