Melissa mira a su padre mientras los dos huyen por la selva venezolana. No buscan un futuro lejano ni una promesa: buscan, esa misma noche, un lugar donde poder comer. Su gesto acabaría colgado en la calle de una ciudad asturiana, obligando a deterners a a quien pasaba con la compra o el carrito de un bebé..
Esa es exactamente la intención de Vidas desplazadas: derechos en suspenso, la muestra de fotografía humanitaria que Médicos del Mundo ha ido llevando por distintos concejos de Asturias con imágenes del Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña.
Dieciséis fotografías, ninguna cómoda, todas necesarias.
La muestra ha pasado por Oviedo, Llanes, Gijón, y ahora se puede ver en el Paseo de la Ría de Avilés hasta el 7 de septiembre, entre paseantes, corredores y familias que disfrutan del puerto deportivo.
Infancia, mujeres, refugio y clima: cuatro maneras de mirar
La exposición se organiza en cuatro ejes que funcionan como cuatro puertas de entrada al mismo problema: la infancia y las mujeres, siempre entre las más golpeadas en cualquier emergencia; el refugio, esa palabra que resume el derecho a huir y a ser acogido; y el clima, que ya está expulsando a comunidades enteras de sus tierras.
Las fotografías fueron tomadas por fotoperiodistas en Palestina, Afganistán, Kenia, Perú, Argelia, Sudán del Sur, Siria, la República Democrática del Congo o la propia España, entre otros lugares.
Firmas como Nacho Hernández, Juan Medina, Javier Arcenillas, Federico Ríos o Evelyn Hockstein retratan campos de refugiados, travesías por el Mediterráneo, sequías, minería que envenena a comunidades indígenas y el paso de miles de personas por el Tapón del Darién.
Lo explica bien Lola Menéndez, coordinadora de Médicos del Mundo en Asturias, cuando define la fotografía como «un lenguaje que no pasa el tiempo»: una imagen entendida en cualquier lugar, capaz de colocarnos, aunque sea por un instante, en el lugar del otro. Y hay mucho a lo que asomarse: en el mundo hay hoy 123 millones de personas desplazadas por la fuerza.
«Escuchar con los ojos»
Detrás de la muestra hay una aspiración sencilla y exigente: no se trata de mirar a las personas fotografiadas, sino de mirar con ellas. Desde Médicos del Mundo lo resumen como una invitación a «escuchar con los ojos», a detenerse y cuestionar por qué la salud sigue siendo un privilegio y no un derecho.
Una charla para profundizar sobre las vidas desplazadas
La muestra en Avilés se acompaña de una actividad que le pone voz a las imágenes. El martes 25 de agosto, a las 19.30 horas, el Palacio de Valdecarzana acoge una charla de la médica Paula de la Fuente, voluntaria de Médicos del Mundo y de Open Arms, que ha participado en operaciones de rescate en el Mediterráneo. La charla es gratuita y se puede entrar hasta completar aforo.
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